Aquel día de ese precipitado 2021 me encontraba yo sentada en el pasto de algún rincón del parque Fundidora . Tenía ganas de beber cerveza alemana con un toque de limonada, un Radler, algo así no se consigue en Monterrey, o al menos yo no sabía dónde, así que decidí esperarte, después de haberte escrito a tu móvil. El edificio Kalos no queda muy lejos de Fundidora y ya eran después de las seis, así que pensé que debías llegar pronto. Pensaba mucho por aquella tarde: en los metros de distancia que hay entre Kalos y Fundidora, en los metros de distancia que hay entre Kalos y la librería, en los metros de distancia que hay entre la calle Agrónomos y Kalos, en los metros de distancia que hay entre Kalos y Agrónomos y los besos que podías darme al llegar a Agrónomos. También pensaba en cómo me escucharías cantar fuertemente mis canciones de rock de los 80's mientras me cocinabas patacones, o Adrián nos preparaba arepas, o Gio preparaba arroz con pollo. Aquella tarde en Fundidor...
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